martes, 15 de mayo de 2018

SOBRE EL PERÓN BUENO Y REGENERADO DEL 73´
(y su presunto rompimiento con Montoneros)


Por Cristián Rodrigo Iturralde


          Mucho se ha dicho y escrito sobre este asunto, aunque casi siempre en un único sentido. Al parecer, y según esta opinión generalizada, el Perón que retorna a la Argentina luego del exilio habría sido uno conciliador, arrepentido de sus pecados juveniles y dispuesto a anteponer la patria sobre su figura e intereses personales. Su tono aparentemente mesurado, alejado de rimbombantes invectivas, sumado a alguna foto pour la galerie –como aquella con Balbín- y un eslogan de ocasión devenido prontamente en adagio (¨Para un argentino no hay nada mejor que otro argentino¨), terminarán por convencer de aquello a quienes resentían la sistemática dialéctica confrontativa del líder populista. Empero, el sector conformado por el llamado peronismo nacional u ortodoxo reclamaba mayores gestos para ratificar su adhesión a un movimiento que parecía enteramente copado por el marxismo revolucionario, y para ellos ensayó Perón el desaire a Montoneros en Plaza de Mayo y alguna crítica de ocasión a su paje Héctor Cámpora. 
          Así las cosas, al parecer, todo quedaba olvidado y disculpado… y todos felices. Jubiloso el peronismo ¨ortodoxo¨, porque finalmente, por primera vez en 20 años, habían logrado sacar de su líder algún enfado circunstancial contra los entristas marxistas; exultantes los demócratas, porque aquel que había llamado a sembrar la guerra civil y atacar las instituciones republicanas venía ahora como pacificador (el incendiario venía a apagar el incendio); y por supuesto, alborozadas y festivas las izquierdas todas por el vital apoyo brindado por éste y por lo que vendría. Al parecer, la Argentina era una fiesta… Después de tantos años, finalmente la nación recuperaría su destino histórico de grandeza y a su más encumbrado caudillo, que por entonces contaba con 78 años de edad. Este era un Perón mejorado, reconvertido a la buena causa, como asegura el ¨ecuánime¨ Juan Bautista ¨Tata¨ Yofre y unos cuantos panegiristas del Líder. ¿Fue realmente así?
            Vayamos de a poco.
         Por lo pronto digamos que haber pretendido encontrar a un Perón radicalmente distinto al del día anterior fue de una ingenuidad supina: nadie cambia de la noche a la mañana. De modo que el Perón de 1973 es el mismo que hasta el año anterior clamaba por la revolución socialista y promovía la guerra de guerrillas como metodología para la toma del poder. Es también el mismo que designa al izquierdista Héctor Cámpora para encabezar la fórmula electoral que lo llevaría al poder.

viernes, 4 de mayo de 2018


PERÓN SALVA A INGLATERRA DE LA BANCARROTA (A COSTA DE LA ECONOMÍA NACIONAL)

Por Cristián Rodrigo Iturralde


Mi corazón siempre ha estado con Inglaterra, y en mi trayectoria lo he demostrado muchas veces.
Miguel Miranda

Los ingleses siempre estarán presentes en el corazón de los argentinos (…) Somos tan amigos de Gran Bretaña como siempre.
Juan Domingo Perón


          Lo que sigue es tan solo un adelanto de una de las cuestiones que abordamos en un libro a editarse en el transcurso de los próximos meses, titulado ¨Breviario de la traición peronista (Perón y sus relaciones con la sinarquía internacional) ¨. Lo que allí probaremos es que no sólo el mandamás populista resultó en los hechos un férreo continuador de las carnales relaciones con Gran Bretaña de sus antecesores, sino que incluso prodigó a la pérfida Albión uno de los máximos servicios que recuerde su historia: salvarla de la extinción, aun en grave perjuicio de la propia economía de su salvador.
          Por razones de espacio, no abundaremos aquí en detalles o en cuestiones ampliamente estudiadas como la nacionalización de los ferrocarriles (de cuales los ingleses deseaban desprenderse desde comienzos de los años 30´), los decretos de 1944 o los acuerdos Miranda-Eady (1946) y el llamado Pacto de los Andes (1949). Todo esto se encuentra analizado en la publicación que anunciamos ut supra . Para estudiar el derrotero peronista habrá que estar atento a distinguir forzosamente la retórica de lo fáctico: bien sabemos que la especialidad de Perón residía en combinar ¨antiimperialismos verbales con entregas de hecho¨, como espetara Arturo Frondizi en su momento. Aunque en este caso, curiosamente, el líder justicialista no se verá contradicho por sus propias palabras. 

¨Los ingleses¨, según el presidente del Banco Central y ministro de economía peronista, Miguel Miranda:

Tengo la satisfacción de poder anunciar que me ha sido fácilmente posible entenderme con estos caballeros. El plan de nacionalizar los ferrocarriles, respetando y teniendo siempre presente lo que ha hecho el capital británico en nuestro país y reconociendo al capital los derechos que le pertenecen (…)  Hemos llegado a unos acuerdos que ponen termino a las negociaciones entabladas con la misión que Su Majestad británica ha tenido a bien enviarnos como prueba de especial amistad y consideración, para que discutiésemos en nuestra propia casa y bajo nuestro pabellón, los puntos básicos que en lo sucesivo regularan las relaciones comerciales y financieras entre el Reino Unido y la Republica Argentina. En estos acuerdos están las bases que sostendrán íntegramente la recuperaron de nuestra economía (…) Mi corazón siempre ha estado con Inglaterra, y en mi trayectoria lo he demostrado muchas veces  (…). 

¨Los ingleses¨, según Juan Domingo Perón: 

Somos tan amigos de Gran Bretaña como siempre (…) De esta negociación en general surgen dos grandes satisfacciones: que hemos llegado a un acuerdo y que hemos comprobado que somos tan amigos de Gran Bretaña como siempre (…)
Los ingleses siempre estarán presentes en el corazón de los argentinos (…) Las características de la formación del país a partir de su independencia hicieron preciso que capitales extranjeros impulsasen su desarrollo y el progreso de nuestro pueblo y de sus actividades industriales. En este aspecto representaría ingratitud de nuestra parte no reconocer cuanto hicieron otras naciones en el sentido expuesto, y de un modo muy señalado la Gran Bretaña, cuyo espíritu emprendedor tantos beneficios ha reportado a la civilización. Vaya pues, a ella en este acto la expresión de nuestro reconocimiento, porque al arriesgar su dinero de manera extraordinario (ayudó) a que nuestra país sea lo que (es) hoy.

          Inauditos elogios a Gran Bretaña prodigados por Perón y su ministro predilecto (Miguel Miranda); encomios que ni el más leal de los agentes ingleses locales hubiera pronunciado sin ruborizarse. Las falsedades y desvaríos vertidos por Perón en aquel discurso no son menores, como podrá deducir por si mismo el lector y tibiamente han reconocido algunos intelectuales peronistas.

jueves, 15 de marzo de 2018

BREVE REFUTACIÓN A LA TÉSIS SEGÚN LA CUAL HISPANOAMÉRICA ESTARÍA MEJOR SI HUBIERA SIDO INGLESA O FRANCESA





Por Cristián Rodrigo Iturralde

          El trote que me encuentro haciendo por el mundo me ha brindado entre otras cosas la oportunidad de  confirmar ciertos hechos e ideas que ya venía pergeñando hace largo tiempo. Si bien la naturaleza de mi viaje no me permite ahondar lo que quisiera en el asunto (tampoco cuento con recursos bibliográficos y el tiempo apremia aquí) quisiera compartir con ustedes mis impresiones al respecto de lo anunciado en el epígrafe de esta nota; basado en algunas experiencias vivenciales y lo que uno puede percibir por aquí. 
          Una tesis que ha circulado mucho y que aun persiste en ciertos círculos (particularmente dentro de sectores que podríamos calificar de “derecha") sostiene que los países americanos serían mucho más prósperos si hubieran sido colonizados por los sajones (hay quienes añaden a los galos). Esta tesis ha prendido cual garrapata en el inconsciente de la población general y ha generado en casi todos un notorio complejo de inferioridad. Pues España habría sido en aquel entonces un imperio de andrajosos e ignorantes y, por el contrario, Inglaterra uno próspero e ilustrado. Y la mejor prueba de la veracidad de tal aserción sería el caso de los Estados Unidos de América; la superpotencia mundial por antonomasia. 
          Vayamos primero a lo sabido y probado, es decir, a los hechos objetivos (deliberadamente ignorados u omitidos), que ya muchos de ustedes conocen. Muy lejos de aquello, España era en aquellos tiempos la nación mas ilustrada y poderosa del planeta (no en vano se considera al Siglo de Oro español como el Siglo de oro europeo; y este duró casi dos siglos) con su pléyade de filósofos, juristas, literatos, poetas, arquitectos, universidades, escultores, su armada invencible y sus tercios, etc. Pero la verdadera grandeza española residía en su recta conciencia, en su capacidad autocrítica, en su visión trascendente y celestial de la vida: España conoce perfectamente su nobilísima misión desde el primerísimo momento (la propagación del cristianismo y de un Orden Justo en todo el orbe) y aboca todos los recursos en esta tarea. 

miércoles, 14 de marzo de 2018

A propósito de la situación de la mujer en el África mahometana y animista


A PROPÓSITO DE LA SITUACIÓN DE LA MUJER EN EL ÁFRICA MAHOMETANA Y ANIMISTA


Por Cristián Rodrigo Iturralde

          Más que crónica, lo que sigue refiere a un cuadro lamentable, inmutable y omnipresente que he venido constatando en cada lugar que he visitado. Desde el bosque tropical a la estepa semiárida, pasando por la sabana, una misma imagen se replica por toda el África: la situación de esclavitud en que vive la mujer (aunque bien podría aplicarse el caso de marras a la India). 
          Era consciente desde el comienzo que no encontraría justamente aquí la panacea de la justicia y la equidad (en casi ningún campo), pues África, en su gran mayoría y pese a quien le pese, no ha dejado jamás de ser África (salvo honrosas excepciones y avances que debe agradecer al cristianismo). Que se entienda bien esta aserción: de ningún modo pretendemos ser irrespetuosos ni faltar a la caridad, sino calificar una realidad fácilmente contrastable. Y la mentada realidad que referimos en este caso concreto concierne a la paupérrima situación de la mujer en el continente (y aún de los niños). 
           Sin excepción, las mujeres, y en menor medida los niños, son quienes aquí hacen absolutamente todo. Desde los trabajos más arduos como el de las minas y el traslado de carretillas con decenas de kilos de carbón hasta los mercados, los trabajos agrícolas (recolección, cosecha y siembra, que luego transportan en grandes ollas sobre sus cabezas), la atención del ganado doméstico, el aprovisionamiento de agua para la familia (por el cual deben recorrer grandes distancias cargando bidones de 10 litros), la recogida de leña, etc., hasta, por supuesto, cocinar, lavar y cuidar de los hijos. Incluso, como en la India, he visto mujeres trabajando con picos y palas en la construcción de los caminos. …). Todas estas actividades las realiza la mujer a una temperatura de 40 a 44 grados (y muchas veces los propios hijos, menores de edad; he visto niños de 5 años cargando cosas en su cabeza) 

 (N. de Autor: habría que preguntarles a las feministas occidentales si estarían dispuestas a importar este tipo de “igualdades” entre sexos. Permítanme dudarlo…) .

sábado, 8 de julio de 2017


PERÓN, EL PRIMER SIONISTA


Por Cristián Rodrigo Iturralde

     Qué Perón favoreció al sionismo es ya inobjetable. Qué no encontraremos en la historia argentina un primer mandatario que haya apoyado con tanta vehemencia su causa y realizado tantas concesiones al colectivo hebreo argentino, es difícilmente cuestionable. Que las principales autoridades judías y sionistas, tanto locales como mundiales –tan poco prestas a realizar, oficialmente o no, reconocimientos positivos a funcionarios y políticos-, hayan sacralizado a Perón respalda estas conclusiones.
Los casi nulos porcentajes de -lo que usualmente se da en llamar- ¨antisemitismo¨ registrados durante la regencia peronista ofrecen una buena muestra del especial cuidado con que Perón acogió a ese colectivo y, por extensión, al sionismo. 
     Si Perón fue o no conscientemente un agente del sionismo, no podemos saberlo. Pero fuera de toda duda se comportó como tal. Sólo con el sionismo y los hebreos conservó una relación perdurable y amistosa hasta el día de su muerte. Amistad que se tradujo en mucho más que gestos esporádicos y simbólicos, como hemos ya referido largamente: su incondicional y concreto apoyo político, económico y moral hacia Israel fue muy claro. 
     En la ONU, por ejemplo, a través del canciller Atilio Bramuglia y de su representante ante el organismo internacional, Enrique Corominas, Perón no solo colabora para la creación del estado de Israel, sino que influye en varias otras delegaciones nacionales para que se apoye (mediante abstenciones o votos positivos) la partición de Palestina. Israel Jabbaz, diplomático judío-argentino que formó parte de aquella delegación argentina, reconoce sin tapujos lo siguiente: ¨Corominas ponía a altas figuras de la Agencia Judía y en especial al doctor Moisés Tov al tanto de las conversaciones privadas que mantenía con otros delegados, y en las sesiones secretas a las cuales asistían los delegados de la Liga Árabe, pero no los de la Agencia Judía, y le aconsejaba qué camino más corto convenía tomar, a qué delegado convenía influir y presionar, y a qué Cancillería Latinoamericana necesitaban contrarrestar la influencia cada vez más creciente de los Árabes que en conjunto sumaban once Estados¨. El resto es historia conocida: en 1948 Argentina apoyó el pedido israelí para ingresar en la ONU, y luego, nuevamente, en mayo de 1949. En febrero de 1949 se había reconocido de iure al Estado de Israel. Poco tiempo después Argentina abriría su legación en Tel Aviv; la primera representación diplomática latinoamericana. Tiempo después elevó tal legación al rango de embajada. Cabe destacar que el apoyo del peronismo hacia las pretensiones sionistas fue siempre y en todo momento muy claro. En 1946 John William Cooke –junto a otros diputados peronistas como Díaz de Vivar, Bustos Fierros y Eduardo L. Rumbo– hizo llegar a Perón una minuta donde pedía apoyar a Israel: ¨Anhelo de que el representante argentino ante la ONU sostenga la demanda histórica de los judíos de obtener su Hogar Nacional¨.

miércoles, 31 de mayo de 2017


NOVEDAD EDITORIAL (PRÓXIMAMENTE)

Cristián Rodrigo Iturralde, ¨EL PACTO PERÓN-ISRAEL (y el presunto nazifascismo de Perón)¨, Unión Editorial, Buenos Aires, 2017. Prólogo Dr. Antonio Caponnetto.




ÍNDICE
Prefacio. Dr. Antonio Caponnetto.

PARTE I – PERÓN E ISRAEL. LAS RELACIONES

CAPÍTULO I- A modo de proemio: Israel, sionismo y genocidio.
-Palabras preliminares
-El sionismo

CAPÍTULO II- Principio de las relaciones entre Perón, Israel y la comunidad judía (1943-1946) y otras consideraciones.

CAPÍTULO III- Relaciones entre Perón, Israel y la comunidad judía bajo su primer mandato (1946-1952).

-Introducción
-Las relaciones (1946-1952)

CAPÍTULO IV- Relaciones entre Perón, Israel y la comunidad judía bajo su segundo mandato (1952-1955).

-Introducción
-Las relaciones (1952-1955)

CAPÍTULO V- Relaciones entre Perón, Israel y la comunidad judía en el período de exilio y hasta su muerte (1955-1974).

-Las relaciones (1955-1974)
-Conclusión de algunos dirigentes e investigadores judíos o filosemitas
-Anuario American Jewish Yearbook (1946-1955)
-Comentario final

CAPÍTULO VI- Perón, Israel y la ONU: apoyo político y económico de Argentina a Israel.

-Argentina, Israel y la ONU
-Acuerdos comerciales con Israel
-La contra-cara: acuerdos comerciales con España

CAPÍTULO VII- Perón y la inmigración judía

-La inmigración judía antes de Perón y algunas consideraciones.
-La inmigración de judíos durante el peronismo.
-Los judíos y los sionistas en el gobierno de Perón


PARTE II – PERÓN Y LOS NAZIS. LAS RELACIONES

CAPÍTULO VIII- Perón y los nazis. Generalidades

a) b) Perón contra el fascismo y el nacional socialismo.
b) Del mito y la realidad. Desmontando lugares comunes.

CAPÍTULO IX- Perón y los nazis. Presunta llegada de “criminales de guerra” a la Argentina

a) Presunta llegada de “criminales de guerra” a la Argentina.
b) Informe de la Comisión para el Esclarecimiento de las Actividades del Nazismo en la Argentina.

CAPÍTULO X- Epítome
                   

BIBLIOGRAFÍA